Gabriel Tarantini, un triunfador lejos de su tierra

Mientras sueña con llegar a la gran pantalla, el joven actor venezolano trabaja en proyectos exitosos de teatro y televisión en Los Ángeles y Miami. En exclusiva, comparte con VOLAR qué hay detrás de su evolución profesional, planes de 2018 y con quién disfruta de la vida .

Entusiasta, trabajador, apasionado y sin temor a los retos, así se define el actor venezolano Gabriel Tarantini, quien aprovecha cada oportunidad para llevar el nombre de Venezuela en alto y demostrar que tiene talento para rato. Hace un tiempo decidió irse del país y explorar más de la actuación y encontró muchas personas y herramientas que han sido parte de su proceso de evolución profesional. Ahora más que nunca, Gabriel apuesta por llegar a la pantalla grande, una meta que le roba el sueño.

No te ha sido fácil triunfar en el exterior, ¿cuál ha sido la clave para persistir en tu sueño?

La perseverancia, la paciencia y mis prioridades han mantenido un orden en mi vida. Ahora estoy en Los Ángeles y se me ha hecho difícil. Cuando haces un casting, ves en la sala de espera mucho talento, te sientes nervioso y aparte sabes que no la tienes fácil. Simplemente demuestro lo que sé y lo que puedo hacer, pero ya ser parte de una oportunidad es increíble.

¿Cómo consideras que ha sido tu evolución como actor?

He crecido gracias a la labor de muchas personas: mi familia, los profesores, mi mánager y los compañeros con los que trabajo me ayudan a seguir con los pies en la tierra. En 2015 estuve en Silvana sin lana en Telemundo y fue una gran oportunidad, además de cortometrajes y otros proyectos. Soy una esponja, me gusta saber las decisiones correctas y la experiencia de otros actores y profesionales, de esa forma puedo manejar mejor algunas situaciones que se puedan presentar.

¿En cuál escenario te sientes más cómodo?

En cualquier sitio donde pueda expresar y contar una historia. Si tendría que elegir, sería el cine, por eso estoy en Los Ángeles. Mi mayor meta es estar en la pantalla grande.

No te ha sido fácil triunfar en el exterior, ¿cuál ha sido la clave para persistir en tu sueño?

La perseverancia, la paciencia y mis prioridades han mantenido un orden en mi vida. Ahora estoy en Los Ángeles y se me ha hecho difícil. Cuando haces un casting, ves en la sala de espera mucho talento, te sientes nervioso y aparte sabes que no la tienes fácil. Simplemente demuestro lo que sé y lo que puedo hacer, pero ya ser parte de una oportunidad es increíble.

¿Cómo consideras que ha sido tu evolución como actor?

He crecido gracias a la labor de muchas personas: mi familia, los profesores, mi mánager y los compañeros con los que trabajo me ayudan a seguir con los pies en la tierra. En 2015 estuve en Silvana sin lana en Telemundo y fue una gran oportunidad, además de cortometrajes y otros proyectos. Soy una esponja, me gusta saber las decisiones correctas y la experiencia de otros actores y profesionales, de esa forma puedo manejar mejor algunas situaciones que se puedan presentar.

¿En cuál escenario te sientes más cómodo?

En cualquier sitio donde pueda expresar y contar una historia. Si tendría que elegir, sería el cine, por eso estoy en Los Ángeles. Mi mayor meta es estar en la pantalla grande.

¿Qué significa cada personaje y cuál ha sido el que más ha aportado a tu vida?

Julián, en el cortometraje Spark, el estudiante que luchó por encontrar a su papá; en ese trabajo pude levantar la voz para apoyar a mi país. Actuar se ha convertido para mí en una manera de vivir, lo más bonito es tener la oportunidad de interpretar a otras personas por un tiempo. Eso es emocionante y divertido.

¿Qué significa el éxito?

Considero que el éxito viene del reconocimiento y el respeto. Cada vez que entro a un proyecto me gusta que este valor sea recíproco y lo demás viene por añadidura.

¿Cuál ha sido el mayor reto de tu carrera?

Creo que todavía no ha llegado. Cada personaje y cada experiencia son retos diferentes, emocionantes. Hasta ahora el mayor desafío que he enfrentado fue dejar mi país, Venezuela, cuando decidí mudarme solo para estudiar en Nueva York. Fue un golpe cultural, me sirvió para ser más fuerte y me ha ayudado a seguir en este medio que a veces es tan complicado.

¿Cuáles son los proyectos para este 2018?

Trabajo en un proyecto de Telemundo del cual aún no puedo hablar... Está quedando muy bien y sé que les va a encantar.

¿Qué tienes pendiente por hacer?

¡Muchas cosas! Quisiera seguir estudiando, hay mucho que explorar en la actuación. Me encantaría regresar a Venezuela y hacer cine… son tantas cosas que no terminaría esta respuesta. Aunque confieso que mi sueño es interpretar a James Bond, sé que es difícil, pero tengo ese deseo latente.

DETRÁS DE CÁMARA

¿Qué haces en tu tiempo libre?

Me encanta jugar fútbol, ver películas y tocar guitarra. Siempre me ha gustado la música, es mi segunda pasión después de la actuación. La guitarra empezó porque un personaje que interpreté me exigía saber de este instrumento y me preparé por completo. Me fascina estar en casa y disfrutar del cine, soy un amante del séptimo arte.

¿Quién te acompaña y celebra contigo el éxito?

Hay una persona muy especial y ella sabe quién es y vamos a pasar juntos el resto de nuestras vidas. Es actriz, bella, de Costa Rica y eso es todo lo que puedo decir… me gusta mantener mi vida privada.