Superar la tristeza

Ya los griegos nos decían hace más de dos mil años: “Mente sana en cuerpo sano”, y estaban en lo cierto… Con todos los avances que la ciencia ha logrado desde entonces, hoy se ha comprobado que mantener hábitos de vida saludables, como respetar nuestros horarios de comida, ingerir alimentos nutritivos y tener actividad física, entre otros, es fundamental para que nuestro cuerpo esté sano y también para que nuestra mente.

En los tiempos que vivimos te sorprendería saber que la hipertensión o la dibetes quedan rezagadas ante una enfermedad como la depresión. Sí, la depresión, que según cifras de la Organización Mundial de la Salud (OMS) afecta a más de 300 millones de personas en todo el mundo. Se trata de la primera causa de discapacidad y lo que es peor: estas cifras van en aumento.

Conversaba en días recientes con mi buen amigo, el terapeuta y autor del libro “Hablando con mi cuerpo, ¿por qué y para qué me enfermo?”, Gabriel Roar a propósito de la depresión y me decía que la salud es un elemento multifactorial en el que todas las enfermedades tienen un componente emocional, desde una gripe hasta un cáncer. Todas las enfermedades, según la bioenergética y la psiconeuroinmunología, inciden en mayor o menor medida en nuestras emociones.

Roar me explicó que nuestra realidad es emocional más que cognitiva y cómo el foco sostenido en la tristeza se convierte, en muchos casos, en desencadenante de la depresión.

Y ojo: ¡la tristeza es una emoción legítima! Cuando perdemos a un familiar, cuando vivimos una ruptura amorosa, cuando experimentamos alguna situación adversa, lo natural es que tengamos un duelo, que estemos tristes. Y eso está bien, así debe ser. Reconocerlo y asumirlo. Pero cuando se genera apego por la tristeza, ahí es cuando viene el problema.

Al poner el foco en lo que perdí, viene la depresión y la forma de superarlo —me decía Gabriel— es poner el foco en lo que me hace bien. Para lograrlo, me dio unas sencillas, pero muy efectivas indicaciones:

- Poner el foco en lo realmente importante.

- Respetar el horario de las comidas (pues 80% de la serotonina se segrega en el estómago y esto da sensación de bienestar).

Ingerir alimentos nutritivos.

- Eliminar las bebidas alcohólicas y otras sustancias.

- Realizar alguna actividad física, pues liberamos endorfinas (incluso caminar puede ser de gran ayuda).

- Tener contacto con el sol. .

Como decía, son indicaciones sencillas que exigen sobre todo hacernos conscientes y en vez de cuestionar lo que no salió bien o ya no tengo, replantearme lo que sí puedo hacer y apreciar lo que sí tengo. Y en esta toma de conciencia descubriremos que siempre tenemos motivos para agradecer por todas las bendiciones que siempre han estado ahí para, con y en nosotros.